Segunda y aclamada entrega de la retrospectiva sobre los personajes de Lost. Una vez más, aquellos que no quieran ser espoileados, que se alejen de este post como si huyeran del humo negro.
Apodo de Sawyer: Palos (Sticks)
Aportación a la trama (del 1 al 10): 3
Mejor capítulo: Piloto (parte 2)

Si el de Boone es y será uno de los personajes más irrelevantes de la serie, el de su hermanastra Shannon no se podía quedar atrás. En un principio, los guionistas quisieron hacernos creer que eran hermanos, alimentando el lado oscuro del incesto; con el paso de los capítulos nos dimos cuenta de que, en realidad, los que debían de ser hermanos eran sus padres. Y ésa es sólo uno de las múltiples consideraciones que colocan a Shannon en el vagón de cola de Perdidos, aquel en el que trasladan las ingentes cantidades de cartón piedra y los bultos sospechosos.
Compañera de depilación de Ian Somerhalder y fiel escudera de éste en las peleas de almohada, Maggie Grace fue utilizada poco más que como carnaza. En aquel momento, una furtiva sexy (aunque recatada) no era suficiente y, tristemente, ella era el mejor reclamo en una playa en la que las alternativas de presencia femenina se limitaban a una adolescente embarazada, una china reprimida y una señora de cincuentaytantos. El esplendor maméllico de Locke era sólo latente en esa época, así que las piernas de Shannon debían amenizar las aburridas jornadas en las que el humo negro no hacía acto de presencia. No en vano, los productores de la serie reconocieron que su personaje estaba inspirado en Paris Hilton. Para diferenciarlas, éstos le darían al personaje conocimientos de francés. El idioma.
Ese fue el único momento en el que Shannon suscitó algún tipo de interés -una vez comprobado que el incesto era biológicamente imposible-, cuando intentó traducir aquel inquietante mensaje de radio que se repetía en el idioma de Napoleón. Además de eso, poco más. Sus flashbacks no tenían perdón de Jacob (fue la última de la primera tanda en tenerlo) y sus apariciones, consistentes básicamente en llevarle la contraria a su hermanastro, irritaban más que Radzinsky y Phil cantando a dúo "Algo se muere en el Dharma cuando un amigo se va"; de ahí un descabellado montaje sentimental con Sayid que trató de reconquistar al público y que habría resultado más creíble si la hubieran emparejado con el jabalí que le robaba la comida a Sawyer. Para colmo, mientras Locke recuperaba la movilidad y Rose mejoraba su salud, ella se comía su asma con patatas. ¿Qué hiciste, Shannon?
Con todo, aún duró demasiado. Tuvieron que pasar 31 capítulos (sexto de la segunda temporada) para que Ana Lucía (te queremos) se la ventilara con un tiro que no era para ella. Con el abanico femenino algo más completo (sino en calidad, en cantidad), los señores de Lost sólo le han concedido una aparición fugaz en un flashback desde su muerte. Spoiler asesino: ni siquiera aparece en el avión de la realidad alternativa.
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